Relatos

La lluvia, relato ganador del III Certamen “Leyenda viva de Huesca”

Antes le pedía a mamá que me trajera la lluvia. Me gustaba correr alrededor de las pozas, chipiada, con el olor de los pinos mezclado con el de mis trenzas. Se lo pedí también el día que acampamos en esa montaña. Era por la tarde, se avecinaba un chaparrón y me fui a jugar entre los árboles. Mamá me gritó que no me alejara; luego, que volviera. Yo la oía entre las ramas del bosque húmedo, con el agua cayendo sobre las hojas. Cuando me di cuenta el río bebía de la tierra, las piedras rodaban y yo flotaba, yendo ladera abajo sin poder agarrarme a ningún tronco.

Aparecí en un pueblo horas después. Me dijeron que mi madre había salido a buscarme. De eso ya han pasado muchos años y ella aún sigue fuera. Hoy hay nubes grises. Ahora, cada vez que el cielo se pone de este color tan apagado, como el de aquel agosto en Biescas, le pido a la lluvia que me traiga a mamá.